Hemos denominado a la Casa Cultural de esta manera, en homenaje a la heroica gesta obrera la Comuna de París de 1871, la mayor gesta obrera del siglo XIX. En 1871, los comuneros, trabajadores y trabajadoras, jóvenes y los pobres de la ciudad, en una acción heroica, valiente y llena de creatividad, se propusieron “tomar el cielo por asalto” y gobernaron París por casi dos meses. Esta experiencia, a pesar de su derrota sangrienta, de los errores y de la falta de un partido revolucionario dirigente, mostró como dijo León Trotsky, “el heroísmo de las masas obreras, su capacidad para unirse como un bloque, su virtud para sacrificarse por el futuro…”.
En Argentina también hemos tenido nuestras gestas heroicas, como fueron la Semana Trágica y la Patagonia Rebelde. Cualquiera de esos nombres también hubiera sido un buen nombre para el Centro Cultural. Porque antes que nombres, son experiencias, trozos del pasado de lucha de los explotados.
Estos “trozos del pasado”, con su impronta obrera, de clase, son generalmente olvidados e ignorados por la prensa, por los historiadores y las academias. Pero ellos fueron los primeros pasos Sin embargo, tenerlo presente es indispensable para quienes, como militantes actuales, queremos recuperar las experiencias históricas de lucha de nuestra clase, para aprender del pasado, comprender el presente y transformarlo en forma revolucionaria. Sólo así… el futuro será nuestro.









